Juan 8:7-12 (NVI)
7 Y, como ellos lo acosaran con preguntas, Jesús se incorporó y les dijo:
―Aquel de vosotros que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.
8 E inclinándose de nuevo, siguió escribiendo en el suelo.
9 Al oír esto, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta dejar a Jesús solo con la mujer, que aún seguía allí.
10 Entonces se incorporó Jesús y le preguntó:
―Mujer, ¿dónde están? ¿Ya nadie te condena?
11 ―Nadie, Señor.
―Tampoco yo te condeno. Ahora vete, y no vuelvas a pecar.
12 Una vez más, Jesús se dirigió a la gente, y les dijo:
―Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.